| La Escuela de Sat Nam Rasayan nació en Assisi, Italia, en 1992. Es una fundación y registrada en Ámsterdam, Holanda.
Ofrece cursos reglados de primer y segundo nivel en diversos países: España, Francia, Italia, Inglaterra, Alemania, Suiza, Holanda, Bélgica, Suecia, Noruega, Estados Unidos, Méjico, Chile, Argentina, Marruecos, Sudáfrica y La India. Los cursos los enseñan profesores locales reconocidos por la escuela, con varios años de experiencia como sanadores y formados específicamente para enseñar Sat Nam Rasayan. La duración varía algo de un país a otro, si bien ronda un año por nivel. Al final existe la posibilidad –voluntaria- de examinarse y obtener una titulación no académica expedida por la Fundación. Guru Dev Singh imparte personalmente uno o dos intensivos por temporada en cada uno de estos países y realiza los exámenes.
La escuela de Sat Nam Rasayan la componen Guru Dev Singh, los monitores y los practicantes-estudiantes. Guru Dev no acepta personalmente discípulos, ni desea iniciar a nadie. Enseña a la propia escuela, un “organismo vivo” que se ha convertido en el receptor final de la tradición, y a través de la cual, los alumnos aprenden. Todos los años, en diciembre, tiene lugar, en Assisi, el Festival Internacional de Sat Nam Rasayan, abierto a todos, que dura seis días y supone una inmersión intensa en el espacio. También anualmente, los monitores se reúnen con Guru Dev en París para entrenarse juntos, tratar dudas y unificar la enseñanza.
Los monitores están entrenados para ceñirse estrictamente a la enseñanza, evitando proyectar sus prejuicios y creencias y, desde luego, sin promover teorizaciones ni filosofías. La filosofía es muy tentadora en el Sat Nam Rasayan, un bocado delicioso, a veces inevitable, pero finalmente se convierte en una proposición más. El monitor lo sabe, la reduce al mínimo y la coloca en su lugar.
En Sat Nam Rasayan, todos los practicantes son estudiantes; hasta el monitor más avanzado es un alumno más; incluso Guru Dev fue siempre el estudiante de Yogi Bhajan, “una mosca revoloteando en la oreja del elefante”. |